Una semana bien "despachá" de gozo, luces, farolillos, alegría, cante, toros, cacharritos,...en definitiva, disfrute de vida en familia. Y esa vida en familia que nos preparamos a gozar, no será únicamente con la que estamos unidos por el vínculo de la sangre, también departiremos con esa otra parentela con la que estamos unidos por el amor a unos Titulares que viajan siempre en nuestro corazón, y que con nosotros, también estarán en el Real.
Con Ellos, asistiremos muchos de nosotros a participar de nuestra casa. Esa efímera "chabola" elevada a los cielos por primavera y que, compuesta de toldos y maderas, de adornos y flores de papel, de alegría infinita y modos elegantes, todos ellos, señas de identidad de una Hermandad que, tanto en los momentos de vivir la pasión, como los de vivir la alegría, intenta proyectar su propio sello a todos a los que a nuestras puertas se acercan.

